Cómo cuidar el sistema circulatorio

Básicamente el sistema circulatorio tiene un papel importante en el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo, sin el nuestro órganos y tejidos no tendrían el suministro necesario de nutrientes y oxígenos.

En particular, son muy frecuentes las enfermedades cardiacas y por eso debemos conocer cómo cuidar el sistema circulatorio.

Las enfermedades del sistema cardiaco afectan especialmente al corazón, entre ellas la arritmia, además del desgaste en los vasos sanguíneos y defectos cardiacos desde el nacimiento.

Esencialmente, hoy en día existen diferentes métodos que puedes adoptar en tus hábitos cotidianos, igualmente tratamientos médicos para prevenir y combatir enfermedades cardiacas.

Por ejemplo, tus hábitos alimenticios. Evitar los alimentos procesados o que tengan un alto nivel de grasas y sales y cambiarlos por frutas, te ayudara  a mejorar tu salud cardiaca.

Cómo cuidar el sistema circulatorio

Del mismo modo, moderar el consumo de chocolate y alcohol. Consumir estos productos pueden ayudar a tu organismo, y de igual manera dañarlo.

Por otra parte, ejercitarte a diario es ideal para conservar la capacidad cardiaca y el bombeo de sangre necesario para suministrar tejidos y órganos.

Además es importante reducir los niveles de colesterol y azúcar en la sangre. También reducir tus niveles de estrés y controlar la presión arterial.

Presión arterial

Básicamente la tensión o presión arterial es la fuerza que ejerce el torrente sanguíneo contra las paredes de las arterias. Resulta imprescindible para que la sangre pueda circular la resistencia que supone el desgaste de las arterias.

Esencialmente, sus valores normales se modifican según la edad, la posición corporal y el nivel de actividad. Un ejemplo, en los adultos y en reposo, la presión arterial máxima va desde 120 a 140 mmHG, por otra parte la presión arterial mínima oscila en unos 80mmHg.

¿Qué hacer ante una hemorragia?

Tan pronto ocurre una hemorragia es bueno comprimir la arteria para interrumpir la salida de la sangre.

En el caso de que la herida se produzca en el cuello, brazo o la clavícula, se debe comprimir con fuerza usando el pulgar. En tanto que si la herida ocurre en el muslo o la ingle, se debe presionar con el puño cerrado. Por otro lado, si la hemorragia es nasal, se debe apretar los orificios nasales con los dedos índice y pulgar.


Deja un comentario

contador